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Sociedad Teosófica CULTO A LOS MAHATMAS
Hoy cuando la Nueva Era es “una marca registrada”, donde la espiritualidad, misticismo, y naturismo confluyen en un mismo signo, pocos son los que relacionan a este nuevo amanecer planetario con la Sociedad Teosófica, que en sus inicios hizo de esta “marca registrada”, una verdadera escuela.
HPB en Maycot, Londres, 1887.
Aunque nacida en las postrimerías del siglo XIX, alcanzó su mayor trascendencia durante los primeros decenios del siglo XX. Escándalos posteriores y encarnizadas luchas sucesorias, restaron seguidores, que vieron desmoronarse la ilusión pretendida de alcanzar una gran confraternidad universal.
La historia del Movimiento Teosófico, constituye un retrato vivo del pensamiento espiritual de aquellos días, y su estudio, brinda la posibilidad de desentrañar los misterios que la Nueva Era plantea.
No se intenta una investigación exhaustiva acerca de la Sociedad Teosófica, pretensión más que justificada si se observa la gran cantidad de literatura existente sobre el tema. Pero sí creemos, que algunos puntos sobre esta historia son necesarios volver a examinar. Partiendo de esta premisa, se invita al lector a sumergirse en algunos de los capítulos inéditos que aún encierra la Teosofía. HELENA PETROVNA BLAVATSKY: SACERDOTISA DE LO OCULTO
“Viajaba yo cierto día entre Baalbeck y el río Orontes, cuando vi una caravana en el desierto; era la de Mme. Blavatsky, y acampamos reunidos. Había allí un gran monumento junto a la aldea del Marsum, entre el Líbano y el Ante Líbano. Este monumento mostraba unas inscripciones que nadie había podido descifrar, y como yo sabía algo acerca de las cualidades extraordinarias de Mme. Blavatsky, y lo que ella podía conseguir respecto de los espíritus, le rogué tratase averiguar algo acerca de dicho monumento. Para ello, fue preciso esperar la llegada de la noche. Entonces ella trazó un círculo en derredor suyo y nos hizo entrar a todos en él. Se encendió fuego y se echó en él gran cantidad de incienso, recitando seguidamente conjuros o mantrams. Volviese a echar incienso, y entonces ella, con su dedo, nos mostró el monumento, sobre el que se veía un gran globo de una blanco fuego.
Sobre un sicomoro, que estaba al lado, parpadeaban otras pequeñas llamas. Nuevamente se quemó incienso, y entonces Mme. Blavatsky ordenó al espíritu en cuyo honor había sido alzado el monumento que apareciese. Bien pronto una vaporosa nubecilla se levantó velando a la débil claridad de la luna. Al echar más incienso aún, la nubecilla tomó la forma vaga de un anciano de lengua barba, quien, con vos lejana, pareció hablar a través de la nubecilla, diciendo que el monumento había sido el altar de un templo destruido hacía tiempo, y elevado en honor de un dios caído siglos antes de nuestra era. —Y vos ¿quién sois?, interrogó Mme. Blavatsky. —Soy Hiero, uno de los sacerdotes de este templo—. Entonces Mme. Blavatsky le ordenó nos mostrase el templo tal y como antaño existió. El anciano se inclinó, reverente, y por un instante pudimos contemplar la visión de un templo y de una gran ciudad, que cubría la llanura en todo lo que alcanzaba la vista. Después todo desapareció.” (Relato de la Condesa Pashkoff, publicado por el periódico norteamericano New York World el 21 de abril de 1878).[2]
La descripción citada, constituye una buena muestra sobre el problema a enfrentar. El estudio de una personalidad como la de Helena Petrovna Blavatsky —mejor conocida por sus iniciales “H.P.B”-, resulta para cualquier investigador una tarea riesgosa. A más de un siglo de su fallecimiento acaecido en 1891, seguimos sin conocer realmente quién era H.P.B. Súmese a este enigma sus biógrafos, y la ecuación se complica. Detractores furiosos, defensores acérrimos, las opiniones distan de ser coincidentes. Aclarado el concepto, entregamos nuestra propia versión de esta historia, con el temor de defraudar en el camino, a partidarios y enemigos blavatskianos.
H.P.B, 1875. Y no está sola... (2)
En este ambiente privilegiado se desarrollaron los primeros años de la joven Helena, que a la edad de 11 años, y después de perder a su madre, fue trasladada a la región de Saratoga para quedar bajo la tutela de su abuela, la princesa Dolgorouky. La misma Helena declararía después que “en aquella época de su vida se vio cuidada y mimada por un lado, castigada y endurecida por otro. Enferma y casi moribunda hasta los siete años u ocho años, sonámbula; poseída por el demonio. Gobernantas, dos. Niñeras, no sé cuántas, muchas... Una era medio tártara. Los soldados de mi padre cuidaban de mí...” [3] De esta época data el apodo conferido por las tropas paternas a Helena y sus hermanas, que fueron conocidas como “las hijas del regimiento”.
Años más tarde una de sus mayores confidentes, su hermana menor Vera, escribiría una biografía titulada: La verdad acerca de Madame Blavatsky que brinda una mirada bastante peculiar sobre los primeros tiempos de Helena: “Era exclusivista, caprichosa, original, y a veces osada hasta la temeridad y la violencia, todos los maestros habían agotado su paciencia en Helena, quien jamás se avenía a horas fijas para sus lecciones, asombrándolos sin embargo, por su viva inteligencia, especialmente en lo relativo a la música y a los idiomas extranjeros”.[4]
Sin embargo, esta inteligencia vivaz estuvo rodeada desde siempre por una atmósfera paranormal que la acompañó durante toda su vida. El primer reporte de estas “manifestaciones” lo tenemos en la ceremonia de su bautismo, según relato que nos lega Sinnet, estrecho colaborador en la Sociedad Teosófíca: “Estaba a punto de terminar la ceremonia. Los padrinos pronunciaban la renuncia a Satán y sus obras, que en la Iglesia ortodoxa va acompañada de tres salivazos contra el invisible enemigo. En aquel momento la chiquilla, jugando en el suelo con el cirio encendido, prendió fuego inadvertidamente a los largos y flotantes hábitos del sacerdote, sin que nadie reparara en el incidente hasta que ya fue demasiado tarde. Propagóse el fuego y resultaron varias personas, entre ellas el sacerdote, con varias quemaduras”.[5] Cabe aclarar que HPB no sufrió daño alguno, siendo este considerado un presagio funesto y motivo de sobrenombre para la niña, ya que no se tuvo mejor idea que proclamársela “la concubina de Satán”.
En otro pasaje del libro de Sinnet leemos: “Era sumamente nerviosa y sensitiva, hablaba en voz alta, y a veces la encontraban sonámbula en los más apartados lugares de la casa y la volvían a la cama profundamente dormida. Una noche, cuando apenas contaba con doce años, la echaron de menos en su dormitorio, y, dada la alarma, fueron a buscarla, encontrándola paseando por uno de los largos corredores y en detenida conversación con alguien invisible para todos menos para ella”. Y preguntamos: ¿Contribuyeron estos desórdenes psíquicos a su desarrollo de las facultades mediúmnicas?. Antes de brindar una respuesta a este interrogante, repasemos algunos puntos sobre el asunto.
Remito tres opiniones divergentes acerca del sonambulismo. Obsérvense las diferencias entre un punto y otro.
Allan Kardeck[6], padre del espiritismo francés, explica en su obra El libro de los Espíritus que “... en el sonambulismo, el espíritu se pertenece a sí mismo completamente, y estando hasta cierto punto en estado cataléptico, los órganos no reciben las impresiones externas. Este estado se manifiesta especialmente durante el sueño, momento en que puede el espíritu abandonar provisionalmente el cuerpo, entregado como está éste al descanso indispensable a la materia. Cuando se producen los hechos sonambúlicos, débense a que el espíritu, ocupado de este o aquel asunto, se entrega a alguna acción que requiere el empleo del cuerpo, del cual se sirve de un modo análogo al uso que se hace de una mesa o cualquiera otro objeto material en el fenómeno de las manifestaciones físicas, o de la mano en el de las comunicaciones escritas.
En los sueños de que se tiene conciencia, los órganos, incluso los de la memoria, comienzan a despertarse; reciben imperfectamente las impresiones producidas por los objetos o causas externas, y las comunican al espíritu que, reposando también entonces, no recibe más que sensaciones confusas e incoherentes con frecuencia y sin ninguna razón aparente de ser, mezcladas como están de vagos recuerdos, ya de esta existencia, ya de las anteriores. Fácil es entonces comprender por qué los sonámbulos no tienen ningún recuerdo y por qué los sueños cuyo recuerdo conservamos, no tienen sentido alguno las más de las veces. Digo las más de las veces, porque sucede que son consecuencia de un recuerdo exacto de acontecimientos de una vida anterior, y alguna vez hasta una especie de intuición del porvenir...”
René Genón[7], gran pensador también de origen francés, entrega otra visión del tema en su escrito “El Error del Espíritu”: “... Por lo demás, hay casos en los que el «subconsciente», individual o colectivo, explica todo por sí solo sin que haya la menor exteriorización de fuerza en el médium o en los asistentes; ello es así para los «médiums de encarnaciones» e incluso para los «médiums escritores»; estos estados, lo repetimos una vez más, son rigurosamente idénticos a los estados sonambúlicos puros y simples (a menos que se trate de una verdadera «posesión», pero eso no ocurre tan corrientemente). A este propósito, agregaremos que hay grandes semejanzas entre el médium, el sujeto hipnótico, y también el sonámbulo natural; hay un cierto conjunto de condiciones «psicofisiológicas» que les son comunes, y la manera en que se comportan es muy frecuentemente la misma...”.
Y para cerrar el menú, el gran psiquiatra suizo y sucesor de Freud, Carl Gustav[8] Jüng, con un pasaje extraído de su tesis doctoral “Sobre la psicología y patología de los así llamados fenómenos ocultos”: “... los síntomas de sonambulísticos son particularmente comunes en la pubertad, y muchos casos bien conocidos en esta edad son citados. El aumento de la personalidad inconsciente, está definido como el proceso automático cuyos resultados no están disponibles para la actividad síquica consciente del individuo ...”.
Quién escribe sostiene que hay pequeñas dosis de verdad en cada una de las posturas citadas, revelando para el intérprete aspectos esenciales de la personalidad de Blavatsky. Después de este pequeño break, retomemos nuestro estudio. Pero el sonambulismo sólo era uno de los fenómenos que desde pequeña perturbaban a la joven Helena. Véase sino este relato: “... Con motivo de un asesinato que había sido perpetrado en la región de su residencia paterna, el comisario de la Policía, amigo de su padre, se lamentaba ante éste de las dificultades que hallaba para aclarar el misterio. El Coronel Hahn, padre de Helena, le sugirió que utilizara las dotes clarividentes de su hija. El policía rió de tan buena gana, que la muchacha herida en su amor propio, le desafió a que lo descifrase antes que ella. Y fue a sentarse con un libro en un rincón, malhumorada. De repente, se levanta. Y se dirige hacia el comisario para decirle en un tono perentorio y triunfal, no desprovisto de ironía: “Ud. Conoce al asesino, comisario; lo ha visto varias veces sin sospecharlo, se llama Samoilo Ivanov y se esconde en granero de Ulassov, un aldeano en Oreshkino. Si van ahora, podrán prenderle. El policía rió durante un buen rato, asegurando que no conocía al tal Ivanov. Es un soldado con permiso —replicó la muchacha—; estaba borracho y se peleaba con su víctima. No lo había premeditado. Fue un accidente más que un crimen”. Pasado su regocijo, el comisario quiso, no obstante, comprobar las revelaciones de la “vidente”, y el culpable fue detenido...”[9]. Resulta un problema de envergadura para la mayoría de sus críticos más furiosos, tener que citar en cada biografía un relato como el descrito, que para su desazón está debidamente documentado. Otro aspecto desconcertante es el enigma de su inmensa sabiduría. En muchos estudios sobre su persona, se asegura que su reputación de erudita se gestó años después de su partida de Rusia, a través de los innumerables viajes que realizó por el mundo y por el conocimiento trasmitido por sus Maestros. Su educación en esta etapa juvenil, aseguran, fue bastante mediocre. Pero hoy día investigaciones más actuales revelan una historia bien distinta, como por ejemplo, que a la edad de 16 años, sintiera interés por los libros místicos que encontró en la biblioteca de su abuelo. Además, se debe destacar que éstos contaban con una de las mejores colecciones de fauna, flora, y reliquias de animales antiguos a la que Helena tenía acceso, que sin duda le fueron de fuente de inspiración en la Redacción de la Doctrina Secreta. Antes de concluir este capítulo queremos referirnos al suceso que determinó su salida de Rusia. Hablamos de su frustrado casamiento con el General Nícero Blavatsky, una unión que sólo le reportaría el célebre apellido. Conozcamos la historia.
En esta época, Helena tenía 17 años y al parecer el viejo General, en ese entonces Vicegobernador de la provincia de Ereván, Cáucaso, no era tan anciano como se dice sino que apenas pasaba los cuarenta. Ya antes de contraer matrimonio Helena le había prometido a su futuro esposo que sólo habría un desgraciado en este enlace y que precisamente no sería ella. “La misma noche de la boda, el general se llevó a su joven esposa a una dacha cercana a la frontera persa. Era el 7 de julio de 1848. Durante el viaje, Helena intentó sobornar a un cosaco de su séquito para que la llevara a Persia. Denunciada, fue considerada desde ese momento como prisionera. La encerró en la dacha día y noche, vigilada día y noche por los soldados. Intentó seducirla por todos los medios. La joven se resistía obstinadamente, lloraba, injuriaba, rompía muebles y objetos. El general le mandó a administrar severas correcciones por sus soldados. Todo fue inútil. Parecía insensible a los golpes. El general le administró un narcótico, bebió más de la cuenta e intentó violarla. Entonces se dio cuenta que su joven esposa presentaba una anomalía sexual. Transcurridos tres meses, un día Helena burló la vigilancia de sus guardianas y huyó al Tiflis, desde donde avisó a su padre, pero temiendo que éste la devolviera a su esposo, embarcó en un velero hacia Constantinopla y de ahí a Egipto...”[10].
Esta anomalía sexual se debía según un certificado médico que la propia Helena dio a conocer más tarde, a una caída de caballo que le había provocado un retorcimiento congénito del útero. Citándola: “no he podido tener nunca relaciones con un hombre porque me falta algo y en su lugar hay una especie de pepinillo retorcido”.
Mucho se ha discutido sobre su sexualidad y se ha pontificado sobre sus preferencias en el terreno. Sin embargo el caso de Blavatsky se inscribe en la larga lista de personajes ocultistas que padecieron desarreglos similares, como por ejemplo el gran Aleister Crowley. El esoterista inglés hizo escuela con su iluminismo sexual, práctica controvertida que le valió la condena popular. Aunque Blavatsky no llegó a tales extremos, sí se encontró perturbada por esta deficiencia, que le causaba grandes desequilibrios en lo personal. Deberíamos preguntarnos si el desarrollo de cualquier facultad paranormal trae aparejado una atrofia o alteración en el aspecto sexual o si todo se reduce a mera casualidad.
SOCIEDAD TEOSÓFICA VERSUS HERMANDAD HERMÉTICA DE LUXOR: CRÓNICA DE UNA DISOLUCIÓN. –I Parte-
“Uno de nuestros amigos más estimados en la búsqueda oculta, somete la cuestión concerniente a la formación de “Logias” de la Sociedad Teosófica, para que operen a fin de desarrollar el adaptado. Durante el curso del movimiento teosófico se ha demostrado, no una vez, sino una plétora de veces, la imposibilidad práctica de forzar este proceso. Es duro contener la impaciencia natural de uno por descorrer el velo del Templo. Obtener el conocimiento divino, adoptando el método empleado en un examen clásico, saturándose de información, es lo ideal para el principiante común y corriente en el estudio oculto. Cuando los fundadores de la Sociedad Teosófica rechazaron fomentar tales esperanzas falsas, esto condujo a la formación de fraternidades ficticias, como la llamada Fraternidad de Luxor, las cuales especulan sobre la credulidad humana. // En esta coyuntura y antes de concluir la carta de nuestro amigo, la editora de la revista Lucifer quiere informar a sus compañeros que jamás, ni en la forma más remota, tuvo algún nexo con la llamada “Hermandad Hermética de Luxor”, y cualquier información contraria es falsa y deshonesta”[11] De esta manera Blavatsky se defendía de la ola rumores que señalaban a la Hermandad Hermética de Luxor -Logia oriental con rama norteamericana- de haber participado en la creación de la futura Sociedad Teosófica. Para comprender el porque de esta “negativa”, debemos remontar la pesquisa a los primeros años de Blavastky, precisamente en Egipto, país que la acogió después de su huida de Rusia, y al que sólo retornaría diez años más tarde. En las Biografías consultadas, Blavastky se muestra esquiva en cuanto a su estadía en la región de las pirámides, una actitud que repetiría en lo referente a su estancia en el Tíbet, relato del que siempre se dudaría en cuanto a su veracidad. Por lo pronto sabemos que en Egipto, se relacionó con un musulmán de origen copto o caldeo, llamado Paulus Metamón. Para algunos era una mago y ocultista de renombre, para otros un taumaturgo y prestidigitador de talento. No hay duda que Metamón influyó en la formación esotérica de Helena ya que “... se cuenta que durante sus primeras peregrinaciones en el Levante ambos habrían penetrado en alguno de los monasterios del Monte Athos –Grecia-, y que en sus bibliotecas accedieron a la teoría alejandrina del Logos...”. (Palabra divina y ley fundamental de la naturaleza).
Su ascendencia en su discípula fue tal que muchos atribuyen a este copto el haberla puesto en contacto con las misteriosas Estancias de Dzyan, piedra angular de la Doctrina Secreta, y cuya historia reservamos para después.
¿Pertenecía Metamón a la Hermandad Hermética de Luxor?. Sólo vagas referencias, aunque escritos de la Logia, no niegan ni afirman su afiliación a la misma. “... Una tradición paralela que atraviesa corriendo el décimo octavo siglo Fratres Lucis y Hermanos Asiáticos en una mano, y el Rito de Cagliostro Francmasonería (andrógina) sobre el otro. Este fusible con tradiciones primordiales egipcias durante las conquistas napoleónicas en Egipto, pasó a Metamón, Max Théon, Eliphas Levi, P.B. Randholp, Peter Davidson y otras lumbreras del diecinueve siglo...”
Sin abandonar esta línea tomemos a la figura de Cagliostro, un personaje polémico nacido de esta escuela, y cuyo hilo conductor lleva hasta las entrañas de la Hermandad de Luxor. Giuseppe Bálsamo Alexandro, conde de Cagliostro (1743-1795), fue una aventurero italiano, que obtuvo fama como médico, mago y alquimista. Se cree que a la edad de 24 años se inició en la Masonería en la ciudad de Londres. En 1784 crea la Logia Madre del Rito Egipcio, adoptando el título de Gran Copto, y redactando el Ritual de Masonería Egipcia. “No hay más que un ser Supremo, un solo Dios Eterno. El es el Uno, al que debemos amar y servir. Todos los seres, ya sean espirituales o inmortales, son sus criados, sus vasallos, sus servidores, sus inferiores”. No hay duda que Cagliostro tuvo una gran ascendencia y dejo una huella importante en sus contemporáneos. Perseguido por la Inquisición, terminó sus días encarcelado, y ante un intento de fuga se le dio muerte por estrangulamiento.
No se encuentra una fecha precisa sobre el comienzo de la Hermandad Hermética de Luxor. (H.HL). Si nos dejáramos llevar por rumores de genealogía, deberíamos buscar sus inicios en los tiempos del faraón Tutmosis III, pero eso nos lleva demasiado atrás en el tiempo... Siendo más terrenos podemos especular que su trayectoria se vincula con la aparición del movimiento rosacruciano. En los pocos escritos que se encuentran sobre el tema, se señala que esta Orden tuvo una influencia considerable en todo el entorno del ocultismo Occidental, y que además enseñaba la verdadera Tradición del Misterio. La H.H.L. practicaba una enseñanza privada o Círculo Interno, sólo reservada para los miembros más entrenados, y otra pública o Círculo Externo dirigido a futuros discípulos. La Orden fue precursora en cuanto a instruir a sus afiliados por correspondencia.
Su plan de estudios incluyó un número de selecciones de las escrituras de Hargrave Jennings y Pascal Beverly Randolph. Jennings era un eminente rosacruz de origen europeo, quién escribió “Rosacruces. Sus Ritos y Misterios”.
En 1870 la Hermandad de Luxor funda el Círculo Exterior en Londres al mando de Peter Davidson –Jefe de la Orden-, Max Théon como Gran Maestro y Thomas Burgoyne como secretario. Davidson (1837-1915), era considerado “como un alto iniciado escocés y mago druida, último eslabón de la tradición Celta Legítima” y según Papus (Philippe Ecausse), “uno de los más notables entre los adeptos occidentales”.
Dos obras han sido dadas a conocer, escritas por miembros de la Orden: Luz de Egipto, que versaba sobre Alquimia, Talismanes y Magia Ceremonial (atribuido a Burgoyne, sobre una idea de Théon) y Ghostland, donde se deja traslucir la idea de que la introducción en la vida real no depende de demandas reiteradas o de investigaciones de la erudición profana, sino que es el resultado de una predestinación”
MAX THÉON: EL MAESTRO DESCONOCIDO
Reservamos este apartado porque entendemos que es la clave que conecta a la Hermandad Hermética de Luxor con la Sociedad Teosófica, relación efímera, pero no por eso menos valiosa. Aunque como se verá en este desarrollo, las diferencias aumentaron y provocaron el final de la unión. Veamos.
Sin embargo sería en Egipto donde Théon adquiría sus contactos más notables, no sólo con la Hermandad Hermética de Luxor, sino con Metamón y por añadidura con la Blavatsky que por aquella época experimentaba con fenómenos espiritistas. “H.P.B realizó un ensayo de Sociedad Espiritista, o cosa así, en El Cairo, basándose en los fenómenos de ésta índole // “La tal Sociedad resultó un fracaso lamentable que la cubrió de ridículo, porque carecía de los colaboradores apetecidos. Sin embargo produjo fenómenos mágicos extraordinarios con la ayuda del ya dicho maestro copto y de otro “adepto” que he conocido más tarde”, y no hay duda en nuestra mente que este misterioso adepto no era otro que Théon. Aunque no ha podido ser confirmado y debido a la negativa de Blavatsky de reconocer esta influencia, se cree que Théon fue quién verdaderamente la inició en la Cábala, además de educarla en las cuestiones orientales, que más tarde harían escuela en la ST.
SOCIEDAD TEOSÓFICA VERSUS HERMANDAD HERMÉTICA DE LUXOR: CRÓNICA DE UNA DISOLUCIÓN. – Parte Final-
“He sido enviada de París a América a fin de verificar los fenómenos y su realidad y de mostrar la decepción de la teoría espiritualista”. Con esta frase Blavatsky sintetizaba la ruptura con un movimiento que en sus principios había apoyado pero del cual ahora renegaba, pero el cambio no era fruto de la casualidad, sino que respondía a intereses inspiradores provenientes de la Hermandad Hermética de Luxor. René Guenón sostenía que “esta sociedad, aunque había desempeñado un papel importante en la producción de los primeros fenómenos de espiritualismo en América, es formalmente opuesta a las teorías espiritistas, ya que enseña que estos fenómenos se deben, no a los espíritus de los muertos, sino a ciertas fuerzas dirigidas por hombres vivos”
La irrupción del espiritismo en Norteamérica se produjo en 1847. En una casa del condado de Hydesville –New York- una familia de origen alemán, apellidada Fox, fue perturbada por extraños sucesos paranormales que alteraron la paz del hogar. La historia de la casa encantada fue la comidilla de la época y la polémica generada por estos acontecimientos aún se discute en nuestros días. No vamos analizar aquí el espiritismo que por otra parte necesita de en estudio de mayor consistencia que preferimos dejar para otra ocasión, si interesa a nuestra meta, saber que uno de los primeros en registrar por escrito estos fenómenos fue Emma Hardinge-Britten, miembro de la Hermandad Hermética de Luxor y uno de los 16 integrantes que participaron en la fundación de la Sociedad Teosófica.
El espiritismo no fue el único ejemplo adoptado por los teosofistas. La modalidad reencarnacionista resultó otro concepto calcado de las ideas de la Hermandad Hermética de Luxor, quienes sostenían “... que aquellos que han llevado una vida noble y digna de un rey (aunque sea en el cuerpo de un mendigo), en su última existencia terrestre, revivirán como nobles, reyes, u otros personajes de alto rango...”// “...Todos los pretendidos despertares de recuerdos latentes, por los que algunas personas aseguran acordarse de sus existencias pasadas, pueden explicarse, e incluso no pueden no explicarse, más que por las simples leyes de la afinidad y de la forma..”.
Así interpretada la teoría reencarnacionista se aleja bastante de las formulaciones esgrimidas con posteridad por otros Movimientos, lo que no evita que la H.H. de Luxor admita la reencarnación tradicional en algunos casos excepcionales, como el de los niños nacidos muertos o muertos de corta edad y el de los idiotas de nacimiento”. Claro que la Sociedad Teosófica introduciría cierta variaciones al asunto pero sin apartarse de la “idea original”.
La ascendencia de la Hermandad de Hermética de Luxor fue tan grande en la formación de la incipiente Sociedad Teosófica que ni todos los silencios y mutismo que se levantan sobre esta etapa impiden que reconozcamos los lazos que unieron a estas dos Fraternidades. “Cuando a principios de 1875 tenía – dice Olcott- corregidas las pruebas de la circular relativa a la Spiritual Scientist, revista espiritualista, a la que los maestros nos habían ordenado que ayudásemos, pregunté a H.P. B., a la sazón ausente, si debiera yo firmarla o dejarla anónima. Ella me respondió, por carta, que los Maestros deseaban que se firmase por mí con la antefirma de “Por el Comité de los Siete, de la Fraternidad de Luxor”, como fue hecho. H.P.B. me explicó más tarde que nuestro trabajo y multitud del mismo género estaba inspeccionado por un comité de siete adeptos del grupo egipcio de la Fraternidad Mística Universal”.
Explicada la asociación entre las dos Fraternidades, queda por dilucidar porque Blavastky negó tal conexión hasta el final de sus días. Una hipótesis acerca del asunto, sobrevuela el pensamiento. ¿Será acaso que el causante de la negación Teosófica tuvo como principal motivo el giro que la Hermandad Hermética de Luxor imprimió a su enseñanza, inclinándose cada vez más por el ocultismo práctico matizado con sexo tántrico?. El temprano alejamiento de Blavatsky, más tarde continuado por Theón y Davidson, tal vez sea la confirmación de este supuesto, que además explica el posterior rumbo que tomó la Sociedad Teosófica en cuanto a no revelar enseñanzas que ayudaran a sus miembros a ejercitar estos poderes latentes, entregando tan sólo para el estudio viejas recetas de libros antiguos adornadas de complejas teorías, muy difíciles de probar. Como se ve, la Sociedad Teosófica intentó por todos los medios alejar del camino a la pista que condujera hacia estas prácticas condenatorias, y que la Hermandad Hermética de Luxor, no se privó de utilizar.
MAHATMAS: MOVIENDO LOS HILOS TRAS LAS SOMBRAS
Maestro Morya (M.) fue el inspirador de tal hazaña, pero no él único en jugar un papel importante en la historia. En simultáneo a su aparición, se sucedieron una serie de personajes iluminados que también aportaron su bocadillo a la Sociedad Teosófica, como es el caso del famoso Koot Hoomi Lal Singh (KH), integrantes ambos de un plantel que sintonizaba concepciones religiosas radicales, ideas, irradiadas de las intrincadas montañas del Tíbet y también desde la India, por ese entonces sometida al yugo inglés. Pero antes de intentar alguna aproximación sobre tema, es vital remitirnos hacia algunas cuestiones que también hacen a la cosa. Se lanza la primera piedra...
“...La idea de que el fundador del cristianismo hubiera viajado por Asia Central, ligándolo de esta manera con las tradiciones budistas e hindú, iban a atraer a quienes, como la misma Blavatsky, soñaban con un sincretismo de las creencias importantes en una sola religión de sabiduría universal, así como a quienes, por razones más siniestras, querían desvincular a Jesús de sus orígenes judíos. Fue también sintomático como se desplazó el centro de la gravedad religioso hacia el este. Los mapas europeos de la Edad Media ponían a Jerusalén en el centro espiritual del mundo. Hacia 1900 ese honor recaía en Lahsa ...” Aún antes de que Blavatsky popularizara la idea del Tíbet místico y sus maestros espirituales, la atracción que este país ejercía en el imaginario europeo era bastante considerable. Sin embargo en la historia del Tíbet se reconocen algunos de los orígenes de esta “fascinación”. En la mitología tibetana “... se narra que los primeros pobladores fueron un mono y una diablesa. Sus descendientes, mitad mono y mitad diablo, tras numerosísimas reencarnaciones cobraron su actual forma humana. Sus maestros divinidades procedentes de siete reinos celestiales, les enseñaron a comprender el Universo a la vez que enseñaron a dominar la naturaleza. Así les enseñaron la agricultura, el dominio del fuego, el arte de la medicina, la herrería o las sutilezas del gobierno y de la política...” [14] La Cronología de sus gobernantes es más que reveladora. “Nyakhri Tsampo inició una dinastía de 30 reyes que gobernaron hasta que apareció el primer rey budista en el siglo VII de nuestra era...”. Fue una dinastía militar...”.
“ ... En el siglo VII un nuevo rey mítico asume el poder, se llamaba Songtsen Gampo, coronado a los 13 años de edad y que, según la leyenda vivió hasta los 206 años. Entonces, aún en plena juventud, dejó el trono y se retiró a un lugar desconocido para poder rezar y meditar, lugar en el que todavía hoy continúa...”
Este rey fue no sólo el introductor del Budismo sino que bajo su reinado el Tíbet extendió sus fronteras, unificando sus 17 feudos y llegando a contabilizar cerca de 40 millones de habitantes. “... Songtsen envió estudiantes a la India, donde aprendieron el sánscrito pudiendo empezar a traducir la vasta literatura tibetana...”
La introducción del budismo reemplazó la antigua creencia Bon, que dominaba la vida religiosa de entonces. Esta religión había sido traída al Tíbet en el año 100 A.C. por Pudegugungyal, 9º rey de la dinastía. Una amalgama de tantrismo, chamanismo, y animismo la conformaban, y aunque fue momentáneamente abandonada su práctica, tuvo un resurgimiento posterior en el SIX bajo las purgas protagonizadas por el rey tibetano Lang Darma, que persiguió temporalmente al budismo.
El Nacimiento de los Dalai Lamas Los siglos XV y XVI dieron nacimiento a una nueva casta de monjes. Uno de ellos Gendun Drupa, empezó a liderar una escuela budista llamada Geluk (modelo de virtud), conocidos con el nombre de Gorros Amarillos, por el color de los sombreros que llevan sus más altos dignatarios. En esa nueva escuela se impartían nuevas doctrinas, se escribían nuevos textos y se construían monasterios. Después de la muerte de Gendun, un niño tras ser sometido a varios test y que éste realizara varios milagros, fue proclamado como la reencarnación del propio Gendum. Esta costumbre se adoptó para futuras elecciones de Dalai Lamas y continúa en la actualidad
En la época que Blavatsky entra en contacto con estos Maestros o sea más o menos en los tramos finales del SIX, encontramos que la situación política en Oriente no pasa por un buen momento. Tomando como eje nuevamente al Tíbet descubrimos que “...desde 1805 a 1875 hubo una serie de Dalai Lamas que no llegaron nunca a la madurez, estando el país gobernado por regentes con la colaboración de embajadores manchús...”. Habrá que esperar la llegada de Tupten Gyapso, para que la situación mejore, asumiendo con Décimo Tercer Dalai Lama, en el año 1895. Pero volviendo al tema de los Maestros quiénes eran estos misteriosos introductores?. Morya, quién se cruzó con Blavatsky en el Londres de 1851, era una presencia familiar para la ocultista, ya que desde niña había sido testigo de visones y apariciones de este personaje. Una criatura que algunos osados dicen que se desmaterializaba a capricho. Según relata Blavatsky, Morya pertenecía a la Gran Hermandad Blanca de Maestros o Mahatmas. Peter Washington en el Mandril de Madame Blavatsky dice: “ ... Inmortales e inmateriales, los Maestros podían habitar cuerpos materiales o semimateriales según su voluntad (esto no está muy claro) y poseer poderes que les permitían moverse por todo el universo ejerciendo sus habilidades taumatúrgicas y clarividentes. Se comunicaban entre ellos mediante una especie de radio cósmica, estableciendo así un vínculo entre los seres humanos y los jefes de cada jerarquía divina que gobiernan el cosmos...” “ ... La Jerarquía de la Hermandad está encabezada por el Señor del Mundo, que vive en Shambahla, en el desierto del Gobi. El señor del Mundo vino al principio de Venus, con varios acólitos, y ahora habita el cuerpo de un muchacho de dieciséis años. En orden decreciente de autoridad, sus acólitos son el Buda, el Mahachohan, Manú y Maitreya. Tanto Manú como Maitreya tienen un ayudante, y estos ayudantes son los dos Maestros que iban a jugar un papel decisivo en la vida de Blavtasky y en la fundación de la Sociedad Teosófica...” “ ... El ayudante de Manú es el visitante de Blavatsky, el Maestro Morya, mencionado a menudo como Maestro M. Su deber especial dentro de las responsabilidades cósmicas es presidir las virtudes del Poder y la Fuerza, muy particularmente para orientación de las naciones. Para facilitar su tarea Morya asume el poderoso y oscuro cuerpo de un príncipe rajput y vive escondido en un oscuro valle tibetano....” “ ... De acuerdo con Blavatsky, la Hermandad permanece oculta a la vista de todos, salvo de unos pocos. Cuando sus miembros intentan trasmitir sus doctrinas por medio de agentes humanos, estos agentes raramente son creídos y a menudo son perseguidos por seres humanos influidos por los poderes malignos, conocidos indistintamente como Fuerzas Oscuras o Señores de la Faz Oscura. Debido a esto, los Hermanos trabajan en secreto para dirigir el destino del cosmos y preservarlo de la influencia maligna de las Fuerzas Oscuras...” “ ... En cuanto a Koot Hoomi, es el ayudante de Maitreya, también conocido como Maestro KH....” Sinett uno de los pocos que tuvo correspondencia con este Maestro, alude: “ ... Según lo supe más tarde, era un nativo de Panjab, a quién los estudios ocultos habían atraído desde su más tierna infancia. Gracias a uno de sus padres que era él mismo ocultista, fue enviado a Europa para ser educado e instruido en la ciencia occidental, y después, se había hecho iniciar completamente en la ciencia superior de Oriente...”
Buscando la fuente de esta extraña mitología esotérica, muchos investigadores han citado como responsables de algunos conceptos teosofistas, a Bulwer Lytton, escritor inglés, autor de la novela Zanoni (donde se relata la vida de un pintor y sus encuentros con personajes, que siendo humanos, son inmortales) y al cabalista francés, Eliphas Levi, quién escribiera el famoso tratado de magia. También se sostiene que Rosacruces, Masones, los míticos Caballeros de la Orden del Temple, fueron de gran ayuda en la construcción de esta singular mitología. La Doctrina Secreta reboza de conceptos y pasajes de estos movimientos, haciendo gala de una enorme erudición. Sin embargo adecuar a los enigmáticos Maestros como un simple producto de esta erudición es desconocer en sí el problema, que revela aristas más profundas y complejas.
Ahora abordemos lo inabordable: Y si estos Maestro hubieran existido?. La Historia adquiere ribetes policiales... Por ejemplo para le famoso Maestro KH (Koot Hoomi), Bergier[15] plantea cuatro posibilidades:
1 Sólo existió en la imaginación de Madame Blavatsky.
2 No existió, pero era una proyección de fuerzas mentales procedentes de adeptos que vivían en Asia.
3 Era un indio, agente de una sociedad secreta que pretendía de hacer Madame Blavatsky un instrumentos a favor de la independencia de la India.
4 Era un agente de los servicios de inteligencias del imperialismo inglés.
Intrigante la tercera, y tenemos más ampliación. Nuevas revelaciones sugieren que este Maestro así como los demás del panteón teosófico, eran conspiradores anti-ingleses que luchaban por la libertad de la India. También eran versados ocultistas involucrados en la alquimia, y estudiosos del hinduísmo revolucionario.
Esta nueva hipótesis lleva a especular cual fue el real papel de Blavtasky en ésta Historia. Instrumento pasivo, simple marioneta de fuerzas antagónicas o colaboradora consciente? También podemos preguntar porque se le encomendó a esta mujer llevar adelante esta tarea, que si bien era una ocultista consumada, no dejaba de presentar por momentos una personalidad contradictoria. Si el motivo obedeció a su posición social que permitían una inserción más rápida en la elitista sociedad europea podría ser una idea razonable, aunque había otros personajes que para la época encajaban mejor en ese perfil. Ahora bien, analizando sus discutidas facultades paranormales podemos especular que esa condición la convertían en un personaje muy codiciado para ciertas escuelas ocultistas, que veían en Helena una fuente de experimentación inagotable.
Para aclarar el misterio de esta última frase vamos a recurrir a la ayuda de un hombre extraordinario. Un hombre, que conoció de primera mano a los personajes involucrados en esta historia y que dejo algunos retratos muy importantes sobres los acontecimientos de esta época, especialmente en lo concerniente a Blavatsky y sus Mahatmas. Conozcamos a Rudolf Steiner , el fundador de la Antroposofía.
STANZAS DE DZYAN: COSMOLOGÍA DE OTRO MUNDO
“... La que escribe estas líneas tiene a la vista un manuscrito arcaico, una colección de hojas de palma impermeables a la acción del agua, del fuego y del aire, por un procedimiento específico desconocido. Hay en la primera página un disco de perfecta blancura, destacándose sobre un fondo de un negro intenso. En la página siguiente aparece el mismo disco, pero con un punto en el centro...”[16]
¿Un manuscrito incorruptible a los elementos naturales? ¿Idioma desconocido en hojas de palma?. ¿Son las Stanzas de Dzyan el primer libro “revelado” por inteligencias interplanetarias? ¿Visión astral o reliquia literaria olvidada?. Con Blavatsky nunca se sabe...
¿Pero de dónde extrajo Blavatsky una fuente tan singular?. Difícil es romper con el mutismo que la ocultista impuso sobre este asunto, aunque al estudiar sus escritos algunos cabos conseguimos atar.
“ ... Las Estancias preliminares darán motivo a una de las mayores, y quizás más sería objeción de las que puedan hacerse, en contra de la corrección de la obra y de la confianza que merezca. ¿Cómo pueden comprobarse las declaraciones contenidas en ellas?. A la verdad, aunque la mayor parte de las obras sáncristas, chinas y mongolas citadas en los volúmenes presentes, son conocidas por algunos orientalistas, la obra principal, aquella de la cual las Estancias han sido tomadas, no figura en las bibliotecas europeas...”
“ ... El libro de Dzyan (o Dzan) es completamente desconocido a nuestros filólogos, o al menos ninguno de ellos ha oído hablar de él bajo este nombre. Esto es, sin duda alguna, un grave obstáculo para todos aquellos que siguen los métodos de investigación proscritos por la ciencia oficial, pero para los estudiantes de Ocultismo y para todo ocultista verdadero, esto tendrá poca importancia. El cuerpo principal de las doctrinas dadas, se encuentra esparcido en centenares y aún millares de manuscritos sáncristos, algunos ya traducidos, y como de costumbre desfigurados en sus interpretaciones, y otros esperando todavía que le llegue el turno...”
Ahora bien. ¿Cómo llegó este increíble manuscrito a manos de Blavatsky?. Para contestar a esta pregunta retrocedamos unos Capítulos atrás. Dijimos que durante su estancia en Egipto, Helena trabó relación con Metamón, quién la inició en los misterios de las pirámides. Jacques Bergier en Los libros condenados escribe, que fue éste erudito musulmán el que le reveló “la existencia de un libro condenado muy peligroso, pero que le enseña a consultar por clarividencia. El original se encuentra, según el mago, en un monasterio del Tíbet... // “este libro revela secretos de otros planetas y referencias a una historia de cientos de millones de años de antigüedad”
Al contrario de lo que se piensa, no fue en un monasterio tibetano donde Blavatsky adquirió las Stanzas de Dzyan, sino que más tarde declaró haber obtenido un ejemplar en la India. Sin embargo la hermana Helena, no satisfecha con asombrar al mundo con menuda revelación, agita las aguas y los corazones al afirmar que las Stanzas están escritas en una lengua desconocida, llamada Senzar “de la que nadie ha oído hablar, ni antes y después de ella”, y que para colmo de males traduce una copia del ejemplar al inglés”
¿Senzar?. Habla Blavatsky:
“... La lengua sacerdotal (Senzar), además de tener una alfabeto propio, puede ser expresada por medio de varios sistemas de escritura cifrada, cuyos caracteres participan más de la naturaleza del ideograma que de las sílabas. Otro método (lug, en tibetano) consiste en el empleo de los mismos y colores, cada uno de los cuales corresponde a una letra del alfabeto tibetano (que consta de treinta letras simples y setenta y cuatro compuestas), formando así un alfabeto criptográfico completo. Cuando se emplean los signos ideográficos, hay una manera definida de leer el texto, pues en tal caso los símbolos y signos usados en astrología esto es, los doce animales del Zodíaco y los siete colores primarios, cada uno de ellos triple en gradación o matiz, a saber: claro, primario y oscuro- representa las treinta y tres letras del alfabeto simple, en lugar de palabras y frases.
Porque en este método, los doce “animales” repetidos cinco veces y asociados con los cinco elementos y los siete colores, proporcionan un alfabeto completo, compuesto de setenta letras sagradas y doce signos. Un signo colocado al principio del texto determina si el lector tiene que descifrarlo según el sistema indio, en el cual cada palabra es simplemente una adaptación sánscrita, o si debe hacerlo con arreglo al principio chino de leer los signos ideográficos. El método más fácil, sin embargo, es aquel que permite al lector no emplear ninguna lengua especial, o emplear la que más le plazca, puesto que los signos y símbolos eran, como los guarismos o números arábigos, propiedad común e internacional entre los místicos iniciados y sus discípulos...”
Ingenioso. ¿La lengua madre antes de la Torre de Babel?. Lo cierto es que para delicia de sus críticos el supuesto manuscrito nunca fue presentado al público y el secreto, si alguna vez lo hubo, fue a parar a la tumba de Blavatsky. Drásticos ¿no?
Intentando ordenar ideas, busqué referencias históricas que dieran validez a la historia, para de paso escapar a la influencia de Blavatsky acerca del tema. Encontré lo siguiente:
Bergier -quién otro sino- menciona que el francés Louis Jacolliot, parece haber sido el que bautizó el libro con el nombre de Stanzas de Dzyan en el siglo XIX. Valga decir que Jacolliot, quién se dedicó a las antiguas civilizaciones orientales, es citado con frecuencia por Blavatsky. También alude a Bailly, astrónomo francés del siglo XVIII, sin descartar para las Stanzas un origen aún más remoto. René Guenón, quién a principios del siglo XX escribiera un libro muy polémico acerca de la Teosofía, brinda otra versión al asunto.
“... Agreguemos aún una palabra más en lo que concierne especialmente al origen de los textos tibetanos supuestos muy secretos que Mme ha citado en sus obras, concretamente las famosas Stances de Dzyan, incorporadas a la Doctrina Secrete y a Voix du Silence. Estos textos contienen muchos pasajes que son manifiestamente “interpolados” o incluso inventados, y otros que han sido al menos “arreglados” para acomodarlos a las ideas teosofistas; en cuanto a sus partes auténticas, están tomadas simplemente de una traducción de fragmentos del Kandjur y del Tandjur, publicada en 1836, en el volumen XX de la Asiatic Reaserchs de Calcuta, por Alexander Csoma de Koros. Este era de origen húngaro, y se hacía llamar Scander-Beg, era una persona original que había viajado durante mucho tiempo por el Asia Central a fin de descubrir, por la comparación de las lenguas, la tribu de la que había salido la nación....” Rematando con:
“ ... Dzyan debe ser una corrupción de una palabra sánscrista, ya sea jnana, conocimiento, o ya sea dhyana, contemplación; la misma Mme Blavatsky ha indicado estas dos derivaciones (la primera en Lotus de diciembre de 1887 y la segunda en la Introducción de la Doctrina Secrete), sin que al parecer se percatara de su incompatibilidad...”
Estamos tentados a dejarnos seducir por la dureza y seguridad de Guenón, sino fuera porque, muy debajo de la alfombra encontramos algo más.
Centrándonos en el dato de que Blavatsky obtuvo el manuscrito en la India, descubrimos algunos detalles importantes:
como por ejemplo que los hindúes se refieren a los Señores de Dzyan como aquellos que vinieron de la estrellas. Daniken quién visitó la India a mediados de los años 70, sostiene que: “éste libro apareció del otro lado del Himalaya y que por caminos desconocidos, sus doctrinas se filtraron hasta el Japón, India y China e incluso en las tradiciones americanas se han encontrado huellas de las mismas...” // “En algunos países me citaron a menudo esta doctrina, pero aún no he encontrado a nadie que haya visto una copia verdadera de la obra. Las partes del libro que se han llegado a conocer están desparramadas por el mundo entero en forma de miles de textos traducidos del sánscrito...”
Un libro tan especial según Daniken, y que “... estaba tan intensamente magnetizado, que los autorizados que lo tomaban en sus manos veían desfilar ante sus ojos los acontecimientos descritos en él, y al mismo tiempo podían percibir en su propia lengua, por medio de impulsos trasmitidos rítmicamente, los misteriosos textos, siempre y cuando la persona en cuestión conociera un vocabulario al que se pudieran traducir dichos textos...”
Canalizado por videncia, incorruptible ante los elementos, trasmisor de acontecimientos pasados y futuros. Qué civilización de las que nos presenta la Historia pudo ser capaz de engendrar una documento de esta envergadura? Terrestre?. ¿Cual?. ¿Acaso el texto de Dzyan no es considerado uno de los más antiguos del mundo y que incluso sobrepasa la edad de nuestra propia Tierra?
Si hubo una civilización capaz de redactar tal prodigio, debió tener contacto con tierras centrales americanas, porque en el Popol-Vuh (Libro del Consejo de la Comunidad), manuscrito maya-quiché, se encuentran similitudes sorprendentes en lo que respecta a las Stanzas.
Considerado como uno de los pocos textos que escapó a la furia del conquistador, se atribuye su permanencia a que se conservó en el tiempo por medio de la tradición oral. Se cree que sus responsables fueron los quichés, pueblo de la familia de los Mayas, que habitaron el territorio de Guatemala en la América Central. La Historia registra que los quichés eran un nación guerrera y conquistadora que sojuzgaron a otras etnias, aunque muy poco es lo que se saber acerca de sus costumbres.
Como tradición oral, el Popol-Vuh, se mantiene hasta el siglo XVI, época en que vuelve a ser escrito por un indígena, antiguo sacerdote quizá, en lengua quiché pero con caracteres latinos. Este manuscrito, que constituye el verdadero original del Popol –Vuh llega a manos de Fray Francisco Ximénez, cura párroco de Santo Tomás Chuilá, población guatemalteca llamada actualmente Chichicastenango, a principios del siglo XVIII. Por eso se conoce al Popol Vuh con el nombre de Manuscrito de Chichicastenango.
Este párroco no sólo escribe una versión en castellano, sino que en una columna paralela copia el texto quiché, es decir que no sólo lega su traducción sino la transcripción del texto indígena.
Se desconoce la fuente madre de la obra, aunque conservamos un dato que alimenta nuestras sospechas acerca de su vinculación con las Stanzas de Dzyan. Esa información dice que originalmente el Popol-Vuh fue pintura, memoria, palabra. El mismo texto declara: “ ... este es el primer libro pintado antaño, pero su faz está oculta al que ve, al pensador...”
Pero su faz no está tan oculta como para que no podamos reconocer las similitudes que lo relacionan con su homólogo oriental. Antes de proseguir, sería bueno recordar cuales son las enseñanzas trasmitidas en el Libro de Dzyan. Sintetizando: Las estrofas cuentan la historia de la creación de nuestro mundo, de los Dioses que la propiciaron y de las diferentes evoluciones humanas que precedieron a nuestra Humanidad actual. Este relato se trasmite casi como un calco en el Popol –Vuh.
Obsérvese y Medite: Primer Intento de Creación Humana: Popol-Vuh “ ... De la Tierra hicieron la carne. Vieron que aquello no estaba bien, sino que se caía se amontonaba, se ablandaba, se mojaba, se cambiaba en tierra, se fundía; la cabeza no se movía ; el rostro (quedábase vuelto) a un solo lado; la vista estaba velada no podía mirar de tras de ellos; al principio hablaron , pero sin sensatez. En seguida aquellos se licuó, no se sostuvo en pie...” Primer Intento de Creación Humana: Doctrina Secreta. Vol 3: Antropogénesis. Estancia IV. “ ... El Aliento necesitaba una Forma; los Padres se la dieron. El Aliento necesitaba un Cuerpo denso; la Tierra lo modeló. El Aliento necesitaba el Espíritu de Vida; los Lhas Solares lo exhalaron en su Forma. El Aliento necesitaba un Espejo de su Cuerpo; “¡Nosotros le dimos el nuestro!” -dijeron los Dhyânis. El Aliento necesitaba un Vehículo de Deseos; “¡Lo tiene!” -dijo el Agotador de las Aguas. Pero el Aliento necesitaba una Mente para abarcar el Universo; “¡No podemos dar eso!” -dijeron los Padres. “¡Jamás la tuve!” -dijo el Espíritu de la Tierra. “¡La Forma sería consumida si yo le diera la mía!” -dijo el gran Fuego... El Hombre permaneció un Bhûta vacío e insensato... Así dieron la Vida los Sin-huesos a los que se convirtieron en Hombres con Huesos en la Tercera.
Progenie Divina: Popol – Vuh.
“ ... Solamente construidos, solamente formados; no tuvieron madres, no tuvieron padres, nosotros le llamamos simplemente varones. Sin la mujer fueron procreados, sin la mujer fueron engendrados, por los de los Construido, los de los Formado, los Procreadores, los Engendradores. Solamente por Poder Mágico, solamente por Ciencia mágica // Todo lo vieron, conocieron todo el mundo entero, cuando miraban en el mismo instante su vida miraba alrededor, lo veía todo en la bóveda del cielo y en la superficie de la Tierra...”
El texto finaliza con la decisión de los Dioses de deshacer parte del poder otorgado a sus Construidos.
“ ... Entonces fueron petrificados ojos (de los cuatro), por los Espíritus del cielo, los que los veló como el aliento sobre la faz de un espejo; los ojos se turbaron no vieron más que lo próximo // Así fue perdida la Sabiduría y toda la Ciencia...”
Progenie Divina: Doctrina Secreta. Antropogénesis. Estancia XI. “ ... Entonces la Tercera y Cuarta crecieron en orgullo. “Somos los reyes; somos los dioses” .Construyeron ellos templos para el cuerpo humano. Rendían culto a varón y hembra. Entonces el Tercer Ojo cesó de funcionar ... “
El texto finaliza con la Destrucción de estas razas divinas por un Cataclismo Marítimo, curiosamente igual que en el Popol – Vuh. Establecido algunos de los paralelismos, queda por descifrar una pregunta ya formulada en una parte de este artículo: A qué civilización pertenece una Doctrina que reconocemos como Universal?.
Volvamos a Blavatsky: Como ya se mencionó las Stanzas de Dzyan según la autora, se encontraban escritas en hojas de palmas, pero aunque después guarda silencio sobre la procedencia y características físicas del manuscrito, se despacha con más información acerca del mismo en la Voz del Silencio, obra filosófica-poética, también basadas en parte de las Stanzas.
“ ... La obra a que pertenecen los fragmentos que aquí traduzco, forma parte de aquella misma serie de la cual han sido sacadas las Stanzas del Libro de Dzyan, en las que está basada la Doctrina Secreta // Los Preceptos originales está grabados en delgadas placas cuadrangulares, muchas de las copias lo están en discos. Tales discos o placas se guardan generalmente en los altares de los templos anexos a los centros en que se hallan establecidas las escuelas llamadas contemplativas // Están escritos de distintas maneras, algunas veces en tibetano, pero principalmente en caracteres ideográficos...”
Por lo visto existe más de una material que guarda las enseñanzas de las Stanzas, que evidentemente no se agota en simples hojas de palmas. Vemos que se mencionan planchas cuadrangulares y discos grabados con caracteres ideográficos, posiblemente la misteriosa lengua sacerdotal Senzar.
Pero si las Stanzas de Dzyan moran en algún monasterio tibetano, se desconoce su paradero real, porque Blavatsky se cuidó muy bien de identificar el lugar preciso. Sin embargo no se privó de mencionar en sus obras, que antiguamente en nuestro planeta florecieron civilizaciones muy adelantadas, ignoradas por la historia oficial, a las que la ocultista atribuye paternidad sobre las Stanzas.
Esquivando las rutas de Shamballa y Agartha, podemos citar referencias concretas que ayudan a nuestra empresa.
El desierto del Gobi, donde Blavatsky situó parte de esas civilizaciones desconocidas fue explorado con intensidad en los primeros decenios del pasado SXX. Hubo dos hallazgos reveladores. Uno de los arqueólogos ingleses más prestigiosos Sir Aurel Stein afirmó haber encontrado inmensos túneles que conducían desde una gruta situada en las afueras del Tuen-Huang a las cavernas del desierto del Gobi:
“ ... Una de aquellas bibliotecas se encuentra en las salas espaciosas de un templo en forma de cruz egipcia excavada en la roca. Para acceder a él, hay que trepar por una escalera y entrar en un túnel, al fondo del cual se encuentra otra escalera, por la que hay que subir hasta la segunda planta. Allí a lo largo de los muros se encuentran innumerables tablillas de color marrón oscuro cuidadosamente barnizadas. Su tamaño aproximado es de 40x60 cm por 5 cm de espesor y un peso aproximado de 5 o 6 kg. Según una tradición conservada por los monjes budistas, estas tablillas no habían sido transportadas allí trepando por las montañas, puesto que habían llegado al país del Gobi en una época en que aquellas comarcas eran unas tierras fértiles y muy bien pobladas, antes de que las montañas se hubiesen levantado. // Según las mismas tradiciones y el contenido de los textos, esta civilización se remontaría a varios cientos de miles de años”
Se trataría del ignoto imperio Uigur que según se dice se extendía desde el Himalaya hasta el Tíbet? Y que pensar del descubrimiento del arqueólogo ruso Koslov, quién se encontró con una arcaica ciudad Kara Khota, también en el desierto de Gobi -Mongolia- que contenía una tumba decorada con un mural que representaba a una joven pareja de aristócratas, posiblemente reyes, estimándose una antigüedad de 18.000 años.. Hay quién ha querido ver en este último hallazgo una referencia al también enigmático continente antediluviano conocido por MU, pero nos abstenemos de hacer cualquier comentario..
Muy poco es lo que se sabe acerca de la suerte de estos descubrimientos que las tinieblas del tiempo parecen haber sepultado. En una zona tan conflictiva como es la frontera mongola-china-tibetana, fuertes intereses políticos y de los otros, conspiran en contra de una mayor profundización de las investigaciones in situ.
Similar fortuna corrió el extraordinario hallazgo realizado en la Cueva de los Tayos, cantón de Morona, provincia de Santiago-Zamora (Ecuador) por el espeólogo húngaro nacionalizado argentino Juan Moricz, experto en leyendas ancestrales, que se topó con un descubrimiento que si se hubiera conservado, hubiera hecho palidecer a muchos estudiosos. Pero habrá alguna relación con las Stanzas de Dzyan?. Juzgue el lector...
21 de Julio de 1969: “ ... He descubierto valiosos objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad. Los objetos consisten especialmente en láminas metálicas que contienen probablemente el resumen de una civilización extinguida, de la cual no tenemos hasta la fecha el menor indicio. Estas palabras integraban el Acta Notarial que Moricz puso a disposición del notario de Guayaquil Dr. Gustavo Falconi. Un verdadero suicidio de integridad, de la que solamente quedaron registros fotográficos, algunos de los cuales pueden ser consultados en el famoso libro de Daniken El oro de los Dioses.
Escritura desconocida (9)
Hay quienes dicen que Moricz pertenecía a una extraña orden esotérica húngaro-germana. Esta asociación, más la alianza con los indios Shuaras (Jíbaros) –custodios de la región- con quiénes Moricz conversaba en su propia lengua el Shuar, gracias al dominio que tenía del Magiar una antiquísima lenguaje húngaro similar al de los Shuaras, fueron esenciales para el éxito de la misión. Pero Moricz no estaba solo en su empresa. Otro hombre, un piadoso salesiano el párroco Carlo Crespi que estaba a cargo de la Iglesia María Auxiliadora de los Pobres, en la zona de Cuenca, venía recibiendo de parte de los shuaras, los mismos que ayudaron al argentino, gran cantidad de piezas procedentes de los mismos laberintos subterráneos.
Pesado disco de oro de 22 cm de diámetro (10)
Crespi que en su juventud había practicado la arqueología, sostenía que muchas de estas piezas databan de antes de Cristo.
“ ... Todo lo que los indios me han ofrecido –dice- proviene del Laberinto y data de antes de Cristo. Las planchas de oro y objetos prehistóricos son de antes del Diluvio...”
Daniken quién lo entrevistó en la misma época de su relación con Moricz hacía notar que el Museo de María Auxiliadora había sufrido un incendio, que según se cree fue intencional provocando la desaparición de gran cantidad de material, el resto que sobrevivió al siniestro quedó muy afectado.
“ ... En las planchas de oro que, procedentes del subsuelo ecuatoriano conserva el Padre Crespi, se reconocen caracteres gráficos de una escritura que probablemente, es la más antigua que se conoce en el mundo. Uno de sus más bellos ejemplares es una estela de 52 cm de alto por 14 de ancho y 4 de espesor, subdividida en 56 cuadrados, cada uno de los cuales contiene un carácter gráfico diferente. El creador de esta estela disponía de un alfabeto de 56 letras o símbolos...” |